lunes, septiembre 08, 2014

Cerati en mi oídos

Gustavo Cerati (1959-2014)
El León, como diría su compañero Zeta Bosio, terminó cerca de cuatro años y medio de vivir en un limbo, al cual llegó luego de brindar toda su energía, toda su "fuerza natural", como tituló lo que sería su ultima placa discográfica, en un espacio propicio para la música como lo es el estadio de fútbol de la Universidad Simón Bolívar en CaracasEra el 15 de mayo de 2010. 

Cinco meses después me tocaría pisar ese mismo lugar para el primer concierto de Green Day en Venezuela, mientras que Cerati ya reposaba inerte en Buenos Aires, tras hacer esa pausa que duró hasta el pasado 4 de septiembre, cuando un paro respiratorio hizo que cruzara definitivamente ese puente hacia la inmortalidad.

Descubrí a Cerati durante mi adolescencia, cerca de 1994, cuando comenzaba a interesarme por la música. En ese entonces mi atención recaía más en bandas como Nirvana, Desorden Público, Green Day y Los Pericos, por mencionar algunos. Soda Stereo llegaba primero a través de ese clásico como lo es De música ligera, del álbum Canción Animal (1990), y del cual me haría con una copia 9 años después gracias a un "pague 2 lleve 3" que incluía el primer álbum en vivo Ruido Blanco (1987) y Dynamo (1993) con su enérgica Primavera 0.


MTV mediante, conocí la faceta solista de Gustavo, con Bocanada (1999) y sus temazos Puente y Paseo Inmoral, con sus respectivos videos. Siempre es Hoy (2002) me brindó Cosas Imposibles y Karaoke, en momentos cuando comenzaba con la fiebre del MP3. Ahí Vamos (2006) con el guitarrero La excepción aparte de Adiós y Crimen, y su placa final Fuerza Natural (2009) en un todo, me han servido de compañía en mi diario transitar de la casa al trabajo y viceversa.

Siempre he considerado que el mejor homenaje que se le puede brindar a los artistas es seguir teniendo presentes sus obras. Con Cerati no hace falta recordarlo, pues su legado seguirá sonando con las tantas veces que pongan De música ligera en toda hora loca de cualquier fiesta, con su catálogo con Soda y en solitario, con sus proyectos en la música electrónica y académica y hasta sus colaboraciones que van desde uno de sus ídolos e influencias como Andy Summers (The Police) hasta una hiperconocida Shakira.

El puente seguirá firme y Cerati seguirá vivo, presente en mis oídos y en el de muchísimos más a lo ancho y largo de esta Latinoamérica que tanto recorrió.

¡Gracias totales Gustavo!
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