sábado, diciembre 31, 2011

Guaco en los 80

Guaco 1981
Como quedé en el anterior post, aquí abordare la década de los 80 desde la perspectiva de la hoy conocida super banda de Venezuela: Guaco. 10 años que significaron el definitivo establecimiento de la agrupación como un referente de la gaita venezolana y posteriormente en una muestra de la sonoridad caribe que se origina en esta tierra bolivariana.

Tras la partida de Ricardo Portillo y Simón García de la alineación, luego de la grabación del disco de 1979, quienes llevaban la responsabilidad de los arreglos musicales fueron reemplazados de manera definitiva por Ricardo Hernández, quien gestaría el boom comercial de los guaqueros con sus composiciones.

Según el productor y conocedor de la gaita zuliana León Magno Montiel, Guaco cambiaba de sonido, influenciado por el chimbangle, las tamboreras del Sur del Lago que tocaba Gran Coquivacoa, por el swing del septeto Los Blanco y el boom de la salsa que lideraban Joe Cuba, El Gran Combo de Puerto Rico, las  Big Bands de Tito Puente y Tito Rodríguez, y hasta la incipiente Fania All Stars. A esto habría que incluirle los sonidos en boga de ese entonces como el disco music.

En 1980 sonaron temas como "Homenaje a Aniceto Rondón" (Movidita) o "Disco Guaco", mientras que al año siguiente le seguirían "La Diferencia" o "El Billetero", siendo este último el primero de los temas sobre personajes y sus oficios que sonarían durante los 80.

Para 1982 se publica uno de los temas que pasaría a ser de los más conocidos del grupo: "Pastelero", en la voz de Amilcar Boscán. Otros exitos de esta etapa que abarca hasta la mitad de la década, serían "Cepillao", "Un Cigarrito y un Café", "Me Gustan las Caraqueñas" y "A Comer". El grupo crecería en 1981 con la inclusión de violines y en 1983 con la definitiva suma de metales (trompetas y trombón sumado al saxo de Frank Velásquez, integrante desde 1979).

Durante 1985, Boscán se retira de la formación para iniciar su carrera como solista en el género salsa de la mano de Willie Colón. En su lugar entraría el joven Daniel Somaroó, quien pegaría el tema "Sentimiento Nacional". Al año siguiente, diferencias creativas alejarían a Ricardo Hernández, con lo que el sonido de Guaco pasaría por cambios y disminuyendo la elaboración de gaitas para abocarse más en el sonido propio que los caracterizaba.

El álbum Tercera Etapa (1986) sería la primera muestra de ello. Bajo la dirección musical de Alirio Pérez, si bien carentes del exito logrado por Hernández, se destacan temas como "Aguas de cristal", "Anuncios clasificados" y "La Radio". A su vez resalta la gaita "Virgen Guaquera", lo que a su vez contó con la primera gran colaboración de artistas reconocidos como Yordano, Francisco Pacheco de Un Solo Pueblo, Ilan Chester, Colina y Franco de Vita.

Nelson Arrieta, quien sería junto a Gustavo Aguado un referente de las voces guaqueras en los siguientes años, entraría en 1987. Su primer éxito con la banda sería "Zapatero" incluído en el LP Maduro, donde se incluyen por primera vez desde 1985 dos gaitas, compuestas por Neguito Borjas (Gran Coquivacoa): "Preguntale a Carruyo" y "Serenata".

Para 1988 con Dejando Huella, vuelven a reflejar a un trabajador en sus canciones "El Reportero" en la voz de Arrieta, además de una nueva versión del tema "Bubu Guaco", originalmente grabado en 1972 por Argenis Carruyo. Pero seria un tema el más destacado de esta placa: "Cuatro estaciones" interpretado por Sundín Galué, cantante que ingreso como bajista en 1980.

Finalizando la década, Guaco publicaría dos placas, diferenciados por un tema: Betania (1989) y Atracción Fatal (1990). En el primero se incluyó la gaita "La Placita" que contó con las voces de Yordano, Cecilia Todd, Sergio Pérez, Elisa Rego, Juan Carlos y Fernando y Luz Marina, mientras que en el segundo, este tema fue reemplazado por una versión de Mi Desengaño de Roberto Roena. En ambas placas se incluyen otros clásicos como "Atracción Fatal", "Tamborera Cuatro Mambos" y la canción de 1975 "Que nadie se mueva", con el intro del Dj Tony Escobar.

Con una nueva década (los 90) y nueva casa discográfica (Sonorodven), Guaco continuaba su evolución, reforzando así su vigencia y apego al país al cual ha ofrecido su talento, retribuido con aplausos, bailes e infinidad de grupos, sean gaiteros o tropicales, que reconocen en la banda una gran influencia.

A los consecuentes lectores de este humilde espacio mis mas sinceros deseos de bienestar en el nuevo año que esta a punto de arrancar, seguro de que las hojas de su calendario verán también más de mis escritos sobre una de mis grandes pasiones: la música.

Más de Guaco por aqui, además de algunos videos de su etapa ochentosa (salvo el de Cuatro Estaciones, que se extrae de un concierto en 1994)











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