martes, diciembre 12, 2006

...Y se fue Pinochet

El "Pinocho" , como creo haber escuchado que lo llamaban en Chile... un país que estuvo bajo su yugo luego del golpe del 11 de septiembre de 1973, dejó este mundo ya hace dos días, sin haber sido condenado por los desmanes que bajo su mando se cometieron en la nación sureña durante los 17 años que duró su mandato, llevándose consigo muchos secretos que quizás nunca se sepan.

La desaparición física de Augusto Pinochet Ugarte, además de impedir que la justicia por fin le pusiera la mano, a reavivado las divisiones que surgieron a partir del arribo del poder del socialista Salvador Allende a comienzos de la década de los 70 quien buscaba imponer un sistema que para la época era muy cuestionada (plena guerra fría) lo cual amenazaba seriamente los intereses de la sociedad burguesa local y del "todopoderoso" Estados Unidos, país que auspició el derrocamiento a manos de las fuerzas militares lideradas por el fallecido dictador.

Pasando a lo subjetivo... me sorprende la gran masa de personas que han expresado su respaldo y aprecio por este personaje que engrosa la lista de autócratas que han manejado a placer -previo arribo por la fuerza- a nuestros países latinoamericanos, favoreciendo los intereses de unos pocos, algo que lamentablemente se sigue haciendo, sea dictadura, democracia, socialismo o capitalismo.

El meollo del asunto aquí y que es lo que le hierve la sangre a cualquiera es el gran número de muertos y desaparecidos que dejó la dictadura, además de las represiones que sufrieron un montón de ciudadanos de ambos sexos, tan solo por pensar diferente. La gota que derramó el vaso para mi (y seguramente muchos otros) es lo reflejado en la foto que acompaña el texto ¿saludos nazis a un totalitario? no me jodan!

Ninguna revolución u otro proceso que trate de imponer sistemas que buscan beneficiar a todos los que integran una nación, vale ni una sola vida, menos en esta época donde al menos somos mas concientes que cuando la época de la independencia, donde la fuerza era la vía idónea para lograr una autonomía que le fue arrebatada a nuestros pueblos desde que Colón pisó el continente en 1492.

La conciencia democrática y de libertad está muy arraigada en nuestras tierras. Se que hay escenarios que aparentemente nos pudieran llevar a tomar nuevamente esos caminos de imposición a manos de un hombre en aras de un proyecto... pero no hay que confiarse. La voz del pueblo es capaz asi como de levantar... derrumbar.

Mis mejores deseos para los chilenos, quienes deben desechar todo signo de división --algo que los venezolanos también debemos hacer-, para encaminarse hacia un camino pleno de bienestar... a pesar de las piedras que a bien habrá que sortear.

Ah por cierto... esto fue una mierda (y lo es sea donde sea y venga de donde venga) ...
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