domingo, julio 10, 2005

Crónica de una graduación anunciada (Parte 2)



Continúo con el cuento de todo lo que pasó durante el pasado viernes primero de julio del 2005...

En la primera parte quede en la fila en la cual me encontraba junto a mis compañeros, esperando que la gente de protocolo de la universidad nos indicara que avanzaramos rumbo a salón donde se llevaría a cabo el acto académico. En ese momento en el que estabamos aguardando, aproveche de tomar mi celular y tomar algunas fotos con ella... aqui pueden ver una de esas imagenes. Allí me encuentro acompañado de Maria Gabriela y Vicky, dos de mis compañeras.



A eso de las 4 de la tarde, y mientras que avanzaba un poco la fila, me llega un mensaje a mi celular diciendo "Cumplea... A no no no! Es... Muchas felicidades nuevo periodista de la república!"... la remitente de este mensaje provino de Noe, una amiga del Fotolog, con la cual intercambie algunos mensajes por un buen rato, antes de que arrancara el evento.

Ya la fila avanzaba con rapidez y al acceder por fín al recinto, escuchamos ese temita de Yanni "Santorini", el cual recuerdo que tambien sonó hace ya 12 años en la graduación de economista de mi papá, quien egresó de la Universidad Santa Maria, igual que yo, asi que pareciera que ese fuera el tema oficial de los actos de la USM. La música estaba acompañada por los aplausos de los asistentes, en donde los rostros emocionados eran realmente palpables.



Mientras me acercaba hasta las sillas donde debíamos colocarnos los graduandos, no esperaba ver a nadie de mi familia aún entre el público... para ser más específico, a ninguno de los tres allegados que solo podían acompañarnos a cada uno de nosotros durante la graduación.

Luego de estar ubicados cada uno en su respectivo asiento, se le dio entrada a los padrinos de las promociones. El de nosotros era la dueña de El Tiempo (aquel periódico en el cual trabaje 9 meses en su página web y del que hablé en varias ocasiones en mi Flog y aqui), pero como se encontraba delicada de salud, asistió en su lugar la hija, quien es la presidenta de dicho medio. A mi la verdad me dio igual, puesto que no interactuamos con ella (al menos asi lo percibí), pero en fin...



Las autoridades académicas ya se encontraban en el estrado y se dio inicio al acto protocolar, entonándose el Himno Nacional de Venezuela y ofreciendo luego un minuto de silencio en memoria de los tres estudiantes de la universidad que fueron asesinados en Caracas.

En la graduación, no solo los de Comunicación Social estaban presentes, sino tambien gente de Ingenieria y contados profesionales que se recibían de su postgrado. Los estudiantes escogidos para hacer la solicitud de conferimiento de títulos a las autoridades académicas hicieron su trabajo, y el vicerector procedió a hacernos jurar ante la república, ejercer nuestras carreras respetanto las leyes y los códigos de ética respectivos.

De inmediato, la gente de protocolo comenzó a parar a los primeros de nuestra lista para dar inicio a la imposición de medallas y entrega del diploma. La primera en pasar fue Milagros, mi mejor amiga de la universidad, con la cual cultive una bonita amistad desde los primeros días que inicie mi carrera. Celebré intensamente el que por fín haya logrado el objetivo que ambos compartimos.

Mientras esperaba por subir a la tarima, me encontraba hablando con los compañeros que tenia cerca y en ciertos momentos, echaba broma, como si aún estuvieramos en los salones o los pasillos de la universidad. En varias ocasiones volteba a ver si divisaba entre el público a mi mamá, mi papá o mi tío Balmore y me preocupaba el que, al momento de estar arriba, ninguno de ellos pudiera verme.



Poco a poco mi fila se desplazaba hacia las escaleras del estrado y antes de subir, recibiamos instrucciones respecto a que solo podíamos saludar a quienes nos daban las medallas y los diplomas.

Ya había llegado mi turno... me acerqué al vicerector quien me colocó mi medalla y me felicitó. El diploma... ni idea, no me recuerdo quien me lo entregó... todo fue como que muy rápido.



Pasé al lado del camarógrafo que estaba inmortalizando el momento y al bajar las escaleras, me topo con una chica, quien tenía a su lado una bolsa negra de basura... extiende mi mano y yo solamente tenía en las mias el diploma... me di cuenta que era eso lo que debía entregarle. Me puse a pensar ¿cinco años de estudio y joderte para que botes el titulo en la basura?... obvio que no es eso... resulta que aún nuestros títulos no estan firmados por el Ministerio de Educación Superior y por ende lo que recibimos fue "utilería" para las fotos y el video que estaban filmando.

Al finalizar los reconocimientos y después de una ronda de discursos, se dió por finalizado el evento y mientras se retiraban las autoridades y los padrinos, todos hicimos algo que añorábamos hacer desde hace tiempo... lanzar nuestros birretes al aire. Nuestro retiro estuvo musicalizado nuevamente por las melodías de Yanni.. pero no se a quien coño se le ocurrió poner el género que menos esperaba escuchar... REGGAETON! Coño, o sea... ¿hasta en mi graduación tenía que calarme esa vaina? Solo se me ocurrió decir "nos retiramos con un sandungueo académico"...



Al llegar a la salida, por fín diviso a mi papá y mi tío Balmore, quienes lograron llegar antes de que pasara al estrado. Mi mamá desafortunadamente no logró llegar al acto, puesto que, por la lluvia y otros motivos, no pudo salir temprano de Anaco. Enseguida abraze a mi papá y mientras me besaba en la mejilla, le agradecía por todo lo que hizo por mi. Un momento importante, definitivamente.

Mi tío, luego de felicitarme afectuosamente, me hizo entrega de un presente que valorare eternamente: una réplica de su medalla con la imagen de San Judas Tadeo, el santo al cual le rinde tributo desde siempre.

Mis hermanos Gabo y Dani llegaron luego y aprovechamos de tomarnos un montón de fotos en las áreas del hotel, además de hacerlo con el foto estudio encargado de cubrir el evento. Cuando voy a buscar a algunos compañeros para retratarme con ellos, ya éstos se habían marchado, lo cual lamente mucho, aunque pude lograr tomarme fotos con Milagros.



Para celebrar el logro, nos dirigimos a Tascamar, un restaurante español ubicado en el mismo hotel donde se realizo el acto, junto a mi amiga y su familia, por lo que el momento no pudo ser mejor. En el transcurso de la velada, llegaron mas de mis familiares, comenzando con mi mamá, quien conteniendo las lágrimas para no dañar su maquillaje, me dio el mejor de los abrazos. Mi tía Evelis y mis primos Anaysa -acompañado por su novio Angel Luís- y Gustavo, además de mis otros primos Geovanni y Jhoa -quien vino de Ciudad Guayana el mísmo día para darme la sorpresa- completaron el grupo familiar que compartió conmigo tan agradable rato.



Durante la velada, estuve comunicandome con Juan Antonio, un pana que también conozco desde los primeros días de la universidad, para cuadrar donde ibamos a encontrarnos los compañeros para seguir con la celebración, después de que terminaran las respectivas reuniones familiares de cada quien... pero a la final no se pudo dar nada y termine metido en una sitio del puerto llamado Nikky Beach, en donde logré encontrar a un par de compañeros con los que termine de pasar el rato, hasta que el cansancio hizo mella en nosotros -andábamos Gabo, Dani, Gustavo y yo-. Nos dirijimos a una arepera a mitigar el hambre, antes de dirigirnos de vuelta al hotel donde estaban alojados mi papá y tío.

Al llegar a la recepción -ya eran más de las cinco de la mañana del sábado-, consigo a dos personas que traían varios ejemplares de la Nueva Prensa de Oriente, un nuevo diario tipo estandar que circula en la entidad. Uno de ellos me dice "parece que la pasastes bien anoche", a lo que le respondo "claro... si de ésto fue que me gradué -señalando el periódico-... de periodista".

Un día que quedará entre lo mejor de mis recuerdos, que viene a ser el final de una etapa... y el inicio de otra que viviré hasta el fín de mis dias...

Nota: Si te calastes el cuento completo... gracias por tomarte el tiempo para revivir a través de mis escritos esta hermosa vivencia...

Banda sonora: Something Corporate - The Runaway (North, 2003)
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